Lo que cambia cuando la funda se hace a mano
Trabajamos con cuero curtido al vegetal, costura a mano con hilo encerado y moldes de retención pasiva. Para quien usa o colecciona cuchillos y herramientas de campo, la diferencia no está en una frase de taller: está en detalles que se pueden revisar pieza por pieza.
Retención que depende del molde, no de la presión
La hoja se apoya dentro del molde y ahí se define cómo sujeta. Si el cuero aprieta de más, marca la hoja y fuerza la costura. Antes de cortar medimos largo total, ancho en la base y grosor del lomo, y probamos con la pieza real hasta que entra y sale con una sola mano.
Costura a mano con tensión controlada punto por punto
El punto de silla reparte la tensión entre dos agujas, así ningún hilo carga todo el esfuerzo. En zonas de roce, como la boca del portaherramientas o la trabilla de la correa, sumamos una segunda pasada de refuerzo y sellamos el remate con cera para que no se deshilache.
Cuero que envejece a la vista, no que se arruina
El curtido al vegetal conserva parte de la estructura de la piel: la superficie se oscurece donde hay contacto y las vetas se marcan. Eso es pátina. Se acompaña con grasa de abeja y cera carnauba en capas finas, sin saturar la pieza ni dejarla rígida.
Medidas reales, no tallas genéricas
Para una correa ajustable, el agujero que más usás tiene que quedar en el centro de la tira. Medimos contorno real con la ropa puesta y anotamos la posición habitual de la hebilla. Si la pieza lleva herramientas colgadas, sumamos margen porque el peso cambia el punto de apoyo.
Cada pieza sale con su número de lote y ficha de cuidados
El número de lote queda registrado junto con las medidas que nos pasaste, y la ficha de cuidados indica cómo limpiar, cuándo aplicar mantenimiento y qué evitar. El grabado a fuego se ubica después de definir el largo, para que no quede descentrado.
Si querés ver cómo se toman las medidas antes de cortar, pasá por la página del taller o escribinos con tus datos por contacto y elegimos juntos el molde.