Lo que se decide antes del primer corte
En Heirloom Holsters trabajamos con las medidas reales de cada persona, no con tallas genéricas. De ahí sale todo lo demás: el molde, la costura, el remate y la ficha que acompaña la pieza cuando sale del banco.
Somos un taller familiar de marroquinería. Elaboramos fundas de cuero curtido al vegetal, cosidas a mano con hilo encerado, y usamos moldes de retención pasiva pensados para cinturones de trabajo. El catálogo incluye estuches para herramientas de campo, portaherramientas, fundas para cuchillos de colección, correas ajustables y kits de mantenimiento con grasa de abeja y cera carnauba. Cada pieza se numera por lote y se entrega con su ficha de cuidados.
Antes de cortar pedimos largo de hoja, ancho, grosor y forma del cinturón. Con esos datos elegimos o ajustamos el molde. La retención pasiva depende de cómo se apoya la hoja dentro del molde, no de cuánto aprieta el cuero: por eso probamos con la pieza real hasta que entra y sale con una sola mano. La costura a mano con hilo encerado permite controlar la tensión punto por punto, y el punto de silla reparte el esfuerzo entre dos agujas. El grabado a fuego, cuando se pide, se hace antes del acabado final. El envío se realiza a todo el país por correo.
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Medida real, no talla
Tomamos las dimensiones de la pieza que vas a llevar encima y trabajamos sobre esas referencias.
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Molde de retención pasiva
Ajustamos la boca del molde según cómo se apoya la hoja, no según la presión del cuero.
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Costura a mano con hilo encerado
El punto de silla reparte la tensión entre dos agujas y aguanta mejor el uso diario.
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Lote y ficha de cuidados
Cada funda sale identificada con su número de lote y las indicaciones para mantener el cuero.